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domingo, 10 de diciembre de 2017

RECORDANDO A MARTHA L. YANTORNO

En homenaje a nuestra Dama 2014 recordamos esta exposición que realizara en el año 2015




El martes 16 de junio de 2015 asistimos a la inauguración de la muestra "Calidoscopio" de nuestra Dama 2014, MARTHA  L. YANTORNO en el espacio BOEDO ARTE SUR "Una vidriera al arte desde San Juan y Boedo" al que había sido invitada por la Junta de Estudios Históricos del barrio de Boedo.


El lugar de referencia es en "Esquina Sur" en el Café - Restó de Av. San Juan 3602 y Av. Boedo.


Con la asistencia de miembros de la Junta, de las Damas del Abanico, familiares y amigos la presidente de la Junta Sra. Silvia N. Martínez dio la bienvenida a los presentes y le cedió el micrófono a Martha para que nos contara como llegó ella a esta actividad.



Con la simpatía y calidez que la distingue Martha hizo el relato de su llegada a la pintura luego de su paso por la  docencia y haber desarrollado su actividad profesional como abogada.




 El brindis ofrecido por los dueños del lugar coronó  la amena presentación de nuestra amiga

Las obras permanecieron expuestas hasta el 14 de julio de 2015.

Aquí recordamos algunas de las obras expuestas en aquella ocasión

























sábado, 9 de diciembre de 2017

ODA A LA MUJER IMPERFECTA

 Lo lei hoy y me pareció que era para todas nosotras.

Del libro "UTOPoesÍAS".  de  Ada Luz Márquez
Las mujeres imperfectas aman sus cuerpos, sus ciclos y lunas, con todas sus peculiaridades, tesoros y misterios.
Las mujeres imperfectas muestran con orgullo y honor las arrugas y las cicatrices, porque son las marcas que las recuerdan que fueron, son y serán más grandes que el dolor.
Las mujeres imperfectas se atreven a soñar en voz alta, avanzan al mismo paso desde distintas esferas, crean un lienzo nuevo donde todos los colores son necesarios y aceptan sus errores como forma valiosa de aprendizaje.
Las mujeres imperfectas respetan toda forma de vida y exigen de la misma manera respeto y justicia por la suya.
Las mujeres imperfectas llevan raíces en sus pies, ancladas a la Madre Tierra. Llevan en sus pasos a sus ancestros, hermanas, hijas y nietas. Bailan alrededor de las hogueras para mantener viva la llama de todas las mujeres que fueron quemadas en ellas por ser más imperfectas “de la cuenta”.
Las mujeres imperfectas celebran el inmenso regalo que les ha dado la vida al ser mujeres, gozan de su sexualidad y defienden el derecho vital de ser dueñas de sus cuerpos y sus vidas.
Las mujeres imperfectas se honran unas a otras, se dan la mano y el hombro, celebran los éxitos de las demás como si fueran suyos y lloran la lágrima de las demás como si las hirieran a ellas mismas.
Las mujeres imperfectas se rodean de hombres imperfectos, hombres sensibles, amorosos y despiertos que caminan al mismo paso, en el mismo sendero.

Las mujeres imperfectas aprenden a sentir la menstruación como un don que las convierte en dadoras de vida, como una poderosa apertura a otros mundos. Comprenden el dolor menstrual como un dolor muy antiguo de las mujeres que las precedieron por muchas generaciones y que supone la reconciliación con su útero y el útero de la madre tierra. Las mujeres imperfectas comienzan a recordar que su sangre no es basura, su sangre es sagrada y trae consigo la alquimia de la vida.
Las mujeres imperfectas levantan la voz por la femineidad muda en justicia y en derechos, por los sueños mutilados, las manos atadas por la Historia y la boca sellada por la tiranía; porque el silencio sometido contiene el grito de todas las mujeres y el grito de una sola mujer contiene el eco de todos los cantos, el cielo de todos los vuelos, la simiente de todas las flores.
En sus vientres traen un canto antiguo y una esperanza gestante. Vienen pariendo estrellas a este tiempo tan hambriento de luz.
Las mujeres imperfectas dicen bien alto que no tienen miedo, caminan sin temor y sin amnesia por un mundo lleno de miedo a las mujeres sin miedo.

Las mujeres imperfectas no son propiedad de nadie más que de sí mismas, no forman parte del masculino genérico, ni son costilla de nadie, ni objeto de deseo, ni son invisibles. Son mujeres y quieren ser nombradas como tal.
Las mujeres imperfectas son increíblemente perfectas cuando se atreven a ser imperfectas, cuando se atreven a ser quien las dé la gana ser, cuando se atreven a ser, sin más ni menos, a ser.
Las mujeres imperfectas comienzan a sentir la llamada, a reencontrarse con otras mujeres imperfectas donde se recuerdan todo aquello que el alma no debe olvidar.
Se recuerdan que no están solas, que nunca lo estuvieron; que nunca lo estarán.

Porque ser imperfectas las hace únicas, ser imperfectas las hace, al mundo, a ellos y a ellas, LIBRES.
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 Ada Luz Márquez


viernes, 24 de noviembre de 2017

LOS AMIGOS







Pasados los 50 años de vida, he aprendido que:


El tiempo pasa.
La vida continúa.
La distancia separa.



Los hijos dejan de ser niños y se independizan y a los padres
se les parte el corazón pero .... es la vida
Los empleos van y vienen.
Las ilusiones, los deseos, la atracción, el sexo ..... se debilitan.

Las personas no son todas como creíste.
Los padres se mueren.
El llanto rompe mucho más fácil.
Los conocidos olvidan los favores.

Las carreras terminan.
La vejez se aproxima no tan lentamente.
Pero .............. los verdaderos amigos siempre están ahí, no importa a cuántos kilómetros se encuentren o cuánto hace que no se ven, nunca están más distantes que el alcance de tu necesidad, con los brazos abiertos y bendiciendo tu vida.

Ama a tus padres, cría a tus hijos, pero no pierdas a tus amigos, quiérelos, cuídalos y charla con ellos sin tener como propósito, imponer tus criterios.

Remite este texto a todos los amigos que ayudan a dar sentido a tu vida..






martes, 21 de noviembre de 2017

QUE SE SIENTE AL SER VIEJA?


El otro día, una persona joven me preguntó: -¿Qué sentía al ser vieja?-
Me sorprendió mucho la pregunta, ya que no me consideraba vieja. 




Cuando vio mi reacción, inmediatamente se apenó, pero le expliqué que era una pregunta interesante. Y después de reflexionar, concluí que hacerse viejo es un regalo.




A veces me sorprendo de la persona que vive en mi espejo. Pero no me preocupo por esas cosas mucho tiempo. Yo no cambiaría todo lo que tengo por unas canas menos y un estomago plano. No me regaño por no hacer la cama, o por comer algunas "cositas" de más. Estoy en mi derecho de ser un poco desordenada, ser extravagante y pasar horas contemplando mis flores.


He visto algunos queridos amigos irse de este mundo, antes de haber disfrutado la libertad que viene con hacerse viejo.

-¿A quién le interesa si elijo leer o jugar en la computadora hasta las 4 de la mañana y después dormir hasta quien sabe qué hora?-
Bailaré conmigo al ritmo de los 50's y 60's. Y si después deseo llorar por algún amor perdido... ¡Lo haré!

Caminaré por la playa con un traje de baño que se estira sobre el cuerpo regordete y haré un clavado en las olas dejándome ir, a pesar de las miradas de compasión de las que usan bikini. Ellas también se harán viejas, si tienen suerte...

Es verdad que a través de los años mi corazón ha sufrido por la pérdida de un ser querido, por el dolor de un niño, o por ver morir una mascota. Pero es el sufrimiento lo que nos da fuerza y nos hace crecer. Un corazón que no se ha roto, es estéril y nunca sabrá de la felicidad de ser imperfecto. Me siento orgullosa por haber vivido lo suficiente como para que mis cabellos se vuelvan grises y por conservar la sonrisa de mi juventud, antes de que aparezcan los surcos profundos en mi cara.





Ahora bien, para responder la pregunta con sinceridad, puedo decir: -¡Me gusta ser vieja, porque la vejez me hace más sabia, más libre!-.
Sé que no voy a vivir para siempre, pero mientras esté aquí, voy a vivir según mis propias leyes, las de mi corazón. No pienso lamentarme por lo que no fue, ni preocuparme por lo que será. El tiempo que quede, simplemente amaré la vida como lo hice hasta hoy, el resto se lo dejo a Dios.




Anónimo